Psicólogo en Granollers (Col. 24842)

qué es un trauma psicológico

¿Qué es un trauma psicológico y cómo se trata?

El trauma psicológico se refiere a una experiencia emocionalmente dolorosa o perturbadora que afecta la salud mental de una persona. Puede ser el resultado de eventos como abusos, accidentes, pérdidas importantes, desastres naturales, o situaciones de violencia. El trauma puede tener un impacto profundo en cómo una persona percibe el mundo, cómo se relaciona con los demás y cómo maneja el estrés. En el artículo te explico más en detalles estos puntos y la forma de trabajarlos desde el modelo de terapia que yo sigo.

Las personas que padecen o han padecido un trauma psicológico, saben lo duro que es tratar de mantener el equilibrio en la vida. No solo las situaciones complejas se hacen difíciles de llevar, sino hasta las más simples cuestan.
Teniendo en cuenta esto, se me ha ocurrido escribir este artículo para explicar qué es un trauma psicológico, desde el estilo terapéutico con el que yo trabajo y cómo se trata para que la persona vuelva a recuperar el control y la estabilidad en la vida.
Al final del artículo te explicaré cómo puedes contar conmigo si necesitas ayuda psicológica para que dejen de afectarte aquellas experiencias que viviste en el pasado.

¿Qué es un trauma psicológico?

 En este apartado te explico qué se entiende por trauma psicológico desde la perspectiva de la Psicoterapia Sensoriomotriz, que es el modelo terapéutico en el que me baso para ayudar a mis clientes cuando han pasado por estas experiencias.

Desde esta perspectiva, se considera un trauma psicológico a todas aquella experiencias que han desbordado a la persona de tal manera que se generan en ella, al menos, estos 3 aspectos:

  • La persona es incapaz de integrar estas experiencias en su historia de vida,
  • Estas experiencias estimulan en la persona acciones defensivas involuntarias que tienen que ver con la supervivencia,
  • Las experiencias traumáticas se mantienen intactas tal como se vivieron en el pasado, hasta el punto de que la persona revive trozos de esas experiencias en el presente, activadas por situaciones que “recuerdan” al trauma original.

Todo esto, que a lo mejor no se entiende ahora, te lo explico de la forma más sencilla posible desglosando un poco cada punto.

Incapacidad de integración

Todas las experiencias que vamos viviendo a lo largo de nuestro ciclo vital las tenemos bien integradas en nuestra mente y conciencia.

Las experiencias que han sido negativas para nosotros, pero que no han llegado a desbordarnos las podemos recordar íntegramente. Cuando recordamos esas experiencias podemos volver a sentir las emociones más o menos como las vivimos inicialmente y también tener una idea mental clara de cómo fueron esas experiencias. Digamos que tenemos disponible toda la información relativa a ellas.

Si hemos pasado por experiencias que han sido abrumadoras o desbordantes, estas se encuentran desintegradas en la mente. A lo mejor no tenemos un recuerdo con imágenes de esas experiencias, o a lo mejor sí tenemos el recuerdo, pero no tenemos disponibles las emociones que vivimos durante esa experiencia (como si estuviésemos recordando algo que vivió otra persona, porque no nos mueve emocionalmente).
A lo mejor tenemos emociones desbordantes o pensamientos intrusivos intensos (el tipo: “no estoy seguro/a aquí, “los extraños son peligrosos”, etc.), pero no podemos asociarlos claramente con nuestras vivencias del pasado.

Lo que sí que tendremos muy presente de aquellas experiencias traumáticas será lo que se llama la memoria somática (corporal) del trauma, que hace referencia a toda una serie de sensaciones corporales, patrones de tensión muscular, patrones posturales, entumecimiento y/o pérdida de sensación que vivimos en el presente y tienen mucho que ver con aquello que nos pasó en el pasado. (En el siguiente apartado y más adelante ampliaré un poco más esta información).

Entonces, como resumen, cuando hemos vivido un trauma psicológico, este se queda fragmentado en nuestra mente y debido a eso, perdemos la capacidad de integrar esa experiencia y de recordarla posteriormente con todos sus matices.

El trauma psicológico estimula acciones defensivas involuntarias

Si en el apartado anterior hemos visto cómo nuestro cerebro fragmenta la experiencia vivida en trozos que luego no podemos integrar, en este apartado te explico cómo nuestro sistema nervioso activa acciones defensivas para hacer frente a esas experiencias desbordantes que acaban generando ese trauma psicológico.

Como mamíferos que somos, estamos dotados de un sistema que tiene la capacidad de ayudarnos a sobrevivir en caso de que nos enfrentemos a experiencias desbordantes o que generan un peligro para nuestra vida.

Estas experiencias abrumadoras o desbordantes motivarán que nuestro sistema nervioso active nuestro cuerpo para hacer frente a lo que sea que esté pasando (si es posible) o para huir y ponernos a salvo.

Si ninguna de estas acciones funciona, entonces nuestro sistema nervioso probará con otro tipo de acciones que son más “desesperadas” en un intento de preservar la vida, por ejemplo: quedarse petrificado o congelado, el sometimiento o la desconexión corporal (el cuerpo se queda sin tono muscular) o desvanecimiento.

Todas estas acciones son involuntarias porque todo ocurre muy rápido y también porque en ese momento el nivel de conciencia de lo que está sucediendo es muy bajo ya que la mente se desconecta (otra estrategia que favorece la supervivencia).

Otra característica de estas acciones es que se manifiestan a través del cuerpo: activación de la cara, brazos, espalda y pecho para hacer frente a la situación; activación de las piernas para huir; desactivación muscular en el sometimiento y de los órganos de los sentidos en el desvanecimiento.

Después de sobrevivir a esa experiencia tan abrumadora y conforme va pasando el tiempo, el cuerpo recuerda esas acciones (aunque la mente no lo haga, debido a que la experiencia no está integrada). De ahí viene eso de la memoria somática o corporal del trauma psicológico.

La persona revive en el presente trozos o pedazos de las experiencias traumáticas.

Como las experiencias relacionadas con el trauma psicológico no están integradas en la mente, se quedan sin procesar a nivel mental. Esto hace que la persona sea incapaz de darle la categoría de “recuerdo” a esas experiencias haciendo imposible que pueda razonar de la siguiente manera:
“Esto que me pasó forma parte del pasado y lo que me está pasando ahora, por mucho que se le parezca, no tiene nada que ver con aquello… es una nueva experiencia”.

Este razonamiento no es posible en las personas que han sufrido o están sufriendo trauma psicológico.

Esto hace que experiencias nuevas del presente que se parezcan a la experiencia original traumática (en una o varias características) funcionen como activadores o recordatorios del trauma original.

Las experiencias presentes activan pedazos de la experiencia traumática: puede ser que de repente la persona contacte con una emoción desbordante, un pensamiento abrumador (“no estoy seguro/a”, “me quieren hacer daño”, “¡sal corriendo!”, etc.) o un cúmulo de sensaciones corporales en forma de tensión, cambios posturales o entumecimiento que no se llegan a entender.

Sea el pedazo que sea del trauma original que irrumpa en el presente, este vendrá acompañado de cambios corporales, debido a aquello que he dicho de que “el cuerpo recuerda” la experiencia traumática, aunque para la mente sea todo confuso.

qué es un trauma psicológico

¿Cómo se trata un trauma psicológico desde la perspectiva de la psicoterapia sensoriomotriz?

Según el tipo de trauma psicológico, el enfoque del trabajo terapéutico puede cambiar.

No es lo mismo, haber tenido un accidente de coche, que haber sido atacado por la calle, que haber padecido bullying en la época escolar o haber padecido abusos sexuales dentro del núcleo familiar.

Si estás leyendo estas líneas, espero que no te haya pasado nada de esto y si es el caso, espero que estas líneas no te estén removiendo demasiado (no es mi intención).

Aunque el trabajo terapéutico puede ser algo diferente según la experiencia traumática vivida, sí que es cierto que hay aspectos del enfoque terapéutico que se abordarán en todos los traumas psicológicos. Esto es lo que voy a intentar explicar en este apartado.

Modulación de la activación del Sistema Nervioso

Debido a que una de las características de todo trauma psicológico es la de que se genera un desequilibrio en la activación del Sistema Nervioso (ya sea en forma de hiperactivación o hipoactivación), esta va a ser una de las principales cuestiones a tratar en primer lugar.

El abordaje terapéutico se enfocará en ayudar al cliente a que se dé cuenta de este tipo de reacciones de hiper o hipo activación mientras va hablando de temas que guardan alguna similitud con el evento original traumático (sin llegar a serlo).

Una vez reconocidas esas reacciones, normalmente se harán ejercicios para ayudar a modular la activación (bajándola si la activación está por encima o subiéndola si está por debajo de lo que es sostenible para el cliente).

Estos ejercicios acabarán siendo recursos que el cliente podrá usar en su vida diaria para aprender a modular su activación (que normalmente se encuentra desequilibrada).

Esta fase es muy importante porque aporta estabilidad en la vida del cliente (el cliente pasa de vivir en un estado de descontrol a tener recursos para estabilizarse) y también lo ayuda a hacerse sentir protagonista en el proceso para superar su trauma.

qué es un trauma psicológico

Restaurar las acciones defensivas que no llegaron a completarse durante la experiencia traumática

Otra de las características de las experiencias traumáticas es que activan acciones defensivas involuntarias comandadas por el Sistema Nervioso Autónomo. Estas acciones buscan ayudar a sobrevivir a la persona.

En la mayoría de los casos (y esta es otra característica que hace que la experiencia genere un trauma psicológico), estas acciones no llegan a completarse y fallan en algún punto relacionado con esa supervivencia de la que hablo (digo “en algún punto” porque es obvio que la persona sobrevive a la experiencia, pero no puede evitar que esta le genere un trauma).

Te pongo un ejemplo: En un accidente de coche, es muy probable que la persona trate de cubrirse la cara o de agarrar fuerte el volante en un intento de sobrevivir al accidente, pero no puede evitar el choque.

Ese movimiento defensivo truncado, permanece activo a lo largo del tiempo y puede generar diversas problemáticas como: dolores musculares, emociones intensas de pánico o peligro o creencias de invalidez o de indefensión.

Desde el modelo terapéutico que yo sigo, ayudo a los clientes a completar esas acciones haciendo sencillos experimentos. El concepto general es el de darle la oportunidad al cuerpo de poder acabar la acción que no pudo llegar a completar durante la experiencia y que acabó generando un trauma psicológico.

Una introducción a la disociación estructural de la personalidad.

Para acabar, en este apartado me gustaría darte una pincelada de otro fenómeno que puede llegar a ocurrir cuando la persona ha pasado por experiencias traumáticas de elevada complejidad.

En casos de trauma complejo o en casos de experiencias traumáticas que no son puntuales (sino que, todo y empezar en épocas tempranas, se van repitiendo en el tiempo), la manera como la persona afronta esas experiencias suele entrar en conflicto con el intento de seguir teniendo una vida lo más normal posible.

Como ya he dicho antes, las experiencias traumáticas estimulan acciones defensivas involuntarias (del tipo que sean). Estas acciones siempre tienen que ver con la supervivencia y suelen suscitar comportamientos un tanto extremos.

Este tipo de comportamientos chocan entre sí y también chocan con la forma como la persona trata de responder a las demandas del día a día.

Una forma de resolver este conflicto es aislando estas acciones las unas de las otras y aislándolas también de lo que la persona se siente como sí misma (esta o este soy Yo).

Todo esto, que opera a un nivel no consciente acaba generando partes o estados separados y divididos que tienen reacciones corporales propias y emociones y pensamientos propios.

Lo importante aquí es darse cuenta de que cada parte de esta está asociada a una acción defensiva particular y que, normalmente la persona tiene un escaso conocimiento de su funcionamiento y aún menos capacidad para controlarlas o gestionarlas.

El proceso terapéutico en estos casos tendrá el siguiente objetivo general: ayudar al cliente a conocer bien el funcionamiento de cada una de las partes disociadas o separadas del cliente y saber qué situaciones del presente activan el funcionamiento de estas partes. Esto se hace sobre todo para dotar al cliente de una mayor amplitud de respuesta a situaciones conflictivas y de una mejor capacidad para escoger respuestas que generen menos sufrimiento a su persona.

Este tema de la disociación estructural es bastante complejo y probablemente bastante largo de explicar. Posiblemente este tema por sí mismo daría para escribir un artículo entero. Así que soy consciente que con esta breve introducción no queda explicado del todo.

Conclusiones

Bueno, soy consciente que este artículo puede resultar un tanto difícil de “digerir”. De todos modos, espero haberte ayudado a entender un poco qué es un trauma psicológico y cómo se trata. 

Dada su complejidad, se hace imposible que alguien en esta situación pueda tratarse a sí mismo/a (aunque esté formado en este tipo de dolencias).

Debido a esto, si tú estás pasando por esto, puedes contar conmigo para ayudarte a superar ese trauma psicológico del pasado.

Para ello, podemos tener una 1ª sesión informativa gratuita para que me expliques cuáles son tus problemáticas actualmente y pueda explicarte también como trabajo, los precios y horarios.

Puedes apuntarte a la sesión aquí: https://tristezaenpositivo.com/sesion-de-valoracion-boletin/

La sesión puede ser presencial si vives cerca de Granollers (España) u online. Debido a las diferencias horarias, únicamente me veo capacitado a atender a personas que se encuentran dentro de Europa.

Mucho ánimo en tu camino y si este se cruza con el mío, pues espero ayudarte en lo que me sea posible.

Gracias.

No sé si mis dos hemisferios cerebrales están en sintonía o se tiran de los pelos: por un lado me interesa la información científica sobre el comportamiento humano y por el otro también me fascina hablar de espiritualidad y de los tránsitos que realiza el alma durante toda su existencia. Espero que el contenido que publico como poco no te deje indiferente. 

Descárgate AQUÍ mi Guia Gratuita con un ejercicio para empezar a entender el origen de tus sentimientos de inseguridad y frustración.

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