Tener estabilidad emocional en el día a día y en la vida en general, es algo sumamente importante para preservar la vitalidad y energía que tenemos como personas.
Algo que entorpece que seamos estables emocionalmente es la dificultad para conectar con nuestras emociones y poder diferenciarlas de lo que son pensamientos, creencias u otras manifestaciones de nuestro estado interno.
Debido a esto, el propósito de este artículo es dar un poco de guía para lograr diferenciar las emociones de esas otras manifestaciones internas y dar algunas herramientas para conseguir y mantener esa estabilidad emocional tan necesaria en la vida.
¿Qué es esto de la estabilidad emocional?
Antes de hablar de estabilidad emocional, me gustaría hablar de qué son las emociones y tratar de ubicarlas dentro de las diferentes manifestaciones de lo que identificamos con nuestro “yo interno”.
Creencias, pensamientos y emociones
Todos estos conceptos hacen referencia, a nuestra identidad, a la idea que tenemos de nosotros mismos.
Teniendo en cuenta esto, voy a hacer una primera diferenciación:
La mente es el territorio de las creencias y pensamientos y el cuerpo es el territorio de las emociones. Si tienes en cuenta esto, aumentará tu capacidad para captar estados emocionales.
¿Qué diferencia existe entre las creencias y los pensamientos?
Las creencias hacen referencia a convicciones o afirmaciones profundas sobre mí mismo que salen de: la relación que tengo conmigo mismo, la relación que tengo con los demás y la relación que tengo con el mundo en general.
Ejemplos de creencias: “no valgo para estudiar” (mí mismo), “tengo que mostrarme duro para que los demás me respeten” (relación con los demás), “es peligroso ir solo/a por la calle” (relación con el mundo).
Los pensamientos es todo aquello que “escuchamos” dentro de nuestra mente y se derivan de esas creencias profundas sobre mí mismo, los demás y el mundo.
Normalmente, solemos identificarnos con nuestros pensamientos sin darnos cuenta de dónde surgen o qué los alimentan (las creencias).
Ya hemos dicho que el territorio de las emociones es el cuerpo. Igual que los pensamientos podemos encontrarlos en la mente, las emociones las notaremos o las sentiremos en el cuerpo.
Las emociones son reacciones automáticas y normalmente no controladas ante situaciones inesperadas, desagradables o que escapan a nuestro control.
La emoción acabaría siendo la categoría que le damos a un conjunto de sensaciones físicas, percepciones de los sentidos y de nuestra postura. Por ejemplo: hablamos de rabia a un conjunto de reacciones como: aumento de las pulsaciones, tensión en zonas del cuerpo como la mandíbula, los hombros y las manos y se nubla un poco la vista (si la rabia es muy intensa), entre otras.
Las emociones no se piensan, se sienten en el cuerpo.
Date cuenta de que he estado usando ejemplos en negativo, pero igual que existen creencias, pensamientos y emociones que nos limitan también existen otras que nos expanden y se sienten de forma muy agradable.
Cómo nos encontramos si NO tenemos estabilidad emocional
Ahora ya sabemos qué son las emociones y cómo diferenciarlas de otras cosas que también tienen que ver con nosotros mismos, me gustaría explicarte qué es la estabilidad emocional y cómo se encuentra uno si no tiene estabilidad emocional.
Las personas tenemos estabilidad emocional cuando podemos mantenernos buena parte del tiempo en estados de neutralidad emocional pese al estrés laboral o familiar.
Tener estabilidad emocional no implica dejar de sentir emociones que pueden ser desagradables, por ejemplo, el miedo o la rabia. Todas las emociones son necesarias para vivir de forma equilibrada.
Una persona que se siente estable emocionalmente puede sentir miedo o rabia o envidia o lo que sea, pero las siente durante un breve periodo de tiempo y luego vuelve a ese estado de neutralidad emocional del que he hablado antes.
¿Cómo se encuentran las personas que no tienen estabilidad emocional?
Son personas que se encuentran la mayor parte del tiempo experimentando emociones intensas, ya sean las mal llamadas negativas o positivas. Pueden pasar de estados de alegría o felicidad elevada a estados de tristeza, apatía o desidia sin que existan motivos reales y convincentes que expliquen estos cambios.
Las personas que no tienen estabilidad emocional les cuesta mucho mantenerse en estados de calma o experimentar sentimientos agradables y neutros como la tranquilidad o la paz.
Cuando se experimentan emociones intensas durante buena parte del tiempo vivimos en un estado de estrés emocional que viene a sumar el estrés que normalmente tenemos de base por el trabajo, la familia o la vida en la ciudad.
Otro de los fenómenos que pueden llegar a experimentar las personas que no tienen estabilidad emocional es el de sentir emociones sin que exista un motivo real que las genere. Por ejemplo: experimentar miedo en ausencia de peligro aparente.

Las 4 estrategias que te ayudarán a conseguir estabilidad emocional.
Estas estrategias no las he sacado de ningún manual. Son estrategias que he aprendido a partir de cursos que he hecho para formarme como psicoterapeuta. También las he aprendido a partir de mi experiencia en consulta y de mis experiencias personales de vida.
Estas estrategias no están reñidas entre sí. Puedes aplicarlas todas una después de la otra o juntar varias y jugar un poco con ellas.
Espero que, con ellas, puedas ganar algo más de control en tu estado de ánimo y así conseguir también más estabilidad emocional.
Salir de los pensamientos para conectar con las emociones
Si te das cuenta de que en tu vida no existe estabilidad emocional y a la vez notas que te encuentras muy enredado en tus pensamientos, esta estrategia es la primera que debes seguir.
¿Por qué es importante?
Si estamos mucho en la mente, nos desconectamos de nuestras emociones. A lo mejor lo hacemos en un intento de que estas no nos arrastren, pero la realidad es que de esta manera los sentimientos o emociones se hacen más intensos.
No alimentes más tus pensamientos y para un poco a ver qué es lo que estás sintiendo en este momento. ¿es rabia, tristeza, desesperanza, envidia, derrota…?
No pienses en tus sentimientos, nótalos y siéntelos un poco para darte cuenta de cuál es el sentimiento que está predominando ahora mismo.

Observa qué pasa en tu cuerpo cuando contactas con la emoción
Esta estrategia te ayudará aun más a salir de tus pensamientos.
La estabilidad emocional no se consigue buscando soluciones a través de la mente. Se consigue entendiendo nuestro mundo emocional y pasando algo de tiempo en él.
¿qué emoción estoy sintiendo? Y ¿cómo se para todo esto?… La respuesta esta en el cuerpo.
Si siento miedo, en mi cuerpo se generarán toda una serie de reacciones para gestionar mejor aquello que me genera miedo. Estas reacciones podré notarlas a través de sensaciones físicas y también de mi postura en ese momento.
Si no soy capaz de saber qué es lo que estoy sintiendo, las sensaciones corporales me pueden dar una pista. Esto puede resultar algo complejo al principio, pero con práctica se hace un poco más fácil.
Por otro lado, y esto es importante, en el cuerpo podemos encontrar recursos para bajar la intensidad de la emoción que estamos sintiendo. Por ejemplo: si sientes rabia y te das cuenta de que tensas mucho los puños y aprietas los hombros, puedes hacer algunos ejercicios para destensar estas zonas antes de que la rabia se te lleve y acabe descontrolándote.
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Imagínate lo peor que podría llegar a pasar
Es importante lograr contextualizar los estados emocionales por los que pasamos para que nuestras emociones se ajusten a la realidad.
Es muy común sentir emociones intensas generadas por situaciones que no se están dando en el momento presente. Reaccionamos ante recuerdos del pasado o proyecciones futuras que aún no se han cumplido.
Para lograr contextualizar nuestros estados emocionales podemos usar la estrategia de “imaginarse lo peor”.
¿Qué es lo peor que te podría llegar a pasar?
Esta pregunta te puede ayudar a separar los miedos o preocupaciones reales de las que no lo son.
También te puede ayudar a darte cuenta de si tienes recursos, o si puedes conseguirlos de algún modo para afrontar esas situaciones que te desbordan, porque estás más conectado/a con la realidad.
Conviértete en un observador de lo que te pasa.
Esta estrategia podría llegar a ser la culminación de las otras tres y la que te acabará de dar una mayor estabilidad emocional.
No es lo mismo ser el protagonista de una película, que observar lo que le pasa a ese protagonista. Es posible que puedas sentir lo que él o ella siente, pero mucho más atenuado.
Fuera de las películas esto es algo más difícil de conseguir, pero con práctica seguro que poco a poco podrás beneficiarte cada vez más de esta estrategia.
La idea es la de ser capaz de observar tus pensamientos y tus emociones desde fuera, como si te pudieses desdoblar en 2 y verte desde fuera.
Esto que parece un tanto extraño y complicado no lo es tanto en realidad, hace falta un poco de imaginación y práctica como he dicho antes.
Al observar desde fuera al que está experimentando tal o cual emoción, al que se ve atrapado por sus pensamientos o al que se deja llevar por esas creencias que limitan el desarrollo, lo primero que notarás es que la intensidad baja de repente y se genera en ti una sensación de control que antes no tenías.
Otra cosa que vas a notar es que serás más capaz de conectar con tus recursos o aprender recursos nuevos para hacer frente a aquello que te desestabiliza emocionalmente.
Conclusiones
Poseer estabilidad emocional es imprescindible para sentirnos activos y vitales en nuestro día a día.
La estabilidad emocional también nos ayuda a usar la mente para resolver problemas de una forma mucho más eficaz que si no la tenemos. Si nos sentimos estables emocionalmente también tendremos mucha mayor claridad mental y podremos acceder mejor a las funciones ejecutivas de la psique (las que nos ayudan a encontrar las mejores soluciones).
Espero que con este artículo te haya ayudado a diferenciar un poco entre sentimientos, pensamientos y creencias para centrarte un poco más en tus emociones y en conseguir una mayor estabilidad emocional. Ahora ya conoces unas estrategias que, seguro, te ayudarán a conseguirlo.